El maestro zen Shunryu Suzuki,
ya con cáncer,
bajo la lluvia torrencial
caminando tranquilamente


del libro: Aunque nadie lo vea

La brisa del verano
me pregunta:
-¿eres feliz?
-contesta, helecho, por mí.
Y el humilde helecho,
al que todo contenta,
dice sí


del libro: Petirrojos de los tiempos modernos

La paz de la lluvia sea contigo

El canto del mirlo
limpia todo

La anciana se despierta
por última vez
a su última mañana,
pasa un pájaro junto a su ventana,
ya no está

Otra canción

Otra canción
de la flor olvidada,
otra canción
de un ángel callado,
otra canción abandonada

Otra canción
de los hombres perdidos,
de los pobres errores,
del dolor y del llanto,
otra canción
de la luz del alma

Otra canción
de paseos antiguos,
de serenidad y de calma,
del silencio en la lluvia,
de la paz sagrada

Otra canción
del susurro del viento,
de una campana,
de la rama y el cielo,
del ángel que canta
aun cuando el mar arde en llamas

Otra canción
de caminos sin huellas,
de la hoja en el aire,
de palabras de nieve,
de la nube en la mañana,
de la luna en el agua


ooo


"Otra canción" se puede
escuchar en You Tube

La sepultura (anónimo anglosajón)

Para ti se construyó una casa
antes de que nacieras.
Para ti la casa fue medida
antes de que salieras de tu madre.

Esa casa no tiene puertas,
los muros no son muy anchos,
el techo no es muy alto,
el techo toca el pecho del habitante.

La puerta está cerrada
y la muerte tiene la llave.
Nadie irá a visitarte,
allí vivirás,
alejado de tus amigos.

Allí serás dividido
y nadie,
nunca más,
te reconocerá.

Nadie bajará contigo,
nadie vivirá contigo,
allí vivirás,
lejos de tus amigos.

Si la muerte tiene la llave
¿cómo podrás abrir y salir,
cómo podrás abrir y escaparte?

ooo

Versión de Miguel Ángel Bernat
a partir de la traducción al inglés
de Henry W. Longfellow.
Los tres últimos versos han sido
escritos por mí y proponen una
adivinanza en la que todos, o
casi todos, estamos comprometidos.

Una mirada de un hombre viejo
un anciano en la nieve
sus ojos inocentes
acarician lo que ven

a Robert Walser

El sufrimiento
es una ofrenda
que todos los seres hacen
a la Totalidad,
a lo eterno,
al bien eterno

Ante el gran tiburón
el niño ve
que el tiburón y él
son una sola esencia

El tiburón y el niño,
de Juan Díaz

Todos los pintores son
un único pintor universal

a Cristino de Vera

La eternidad del burro
es mi propia eternidad

Proezas magistrales,
de Juan Carlos Savater

Chagall ofrece flores
pero él también se ofrece enteramente

Quizá no nos quede
otra posibilidad
que la Ofrenda,
ofrecernos incondicionalmente
a la Totalidad

París entre dos orillas,
de Marc Chagall