Este cielo, este cielo
que comprende todos los siglos,
todos los tiempos,
el aire, la luz,
¿Qué hacer con todo esto?
Te mueves con esto,
Lo aprecias, no tienes palabras, lo aprecias,
Te das cuenta de que eres esto

                     
                       Desnudo recostado,
                       de Pablo Picasso, 1964,
                       Museo de Israel, Jerusalén,
                       actualmente
                       en el Museo del Prado


Mi madre es
más grande que mi madre.
Somos más grandes
que nosotros mismos.
Esto grande en nosotros
es nuestra eternidad,
nuestra inmortalidad,
nuestra eternidad

                       
                       25-XII-2018




Vivir como si sólo fueras
un cuerpo mortal
no te hará mortal



Los vencejos
su vuelo de alegría y libertad
volarán siempre
bajo mil aspectos distintos
en este cielo sin fin
como nosotros
aves también de la eternidad


El pie del ángel
se apoyó
sobre una pequeña caja de madera
que era también un ángel


Al inicio del día
levanto los ojos al Cielo,
todos los seres, todos los seres,
todos los seres miran al Cielo
y mis ojos se llenan de lágrimas


       La luz de los médicos


              a Yat Wah Pun, Luis de Lassaletta,
              el doctor Azcona, Joaquín López Baissón,
               María Luisa Jaén, el doctor Lagos,
               Pepe Torrubiano, Almonacid de la Pedrueza,
               Ramana Maharshi, Jesús de Nazaret...


La luz de los médicos,
sus cuidados, su paciencia,
nos dan confianza,
su sentido del humor,
del amor,
nos enseñan a ser cuidadosos,
a ser pacientes, a confiar,
a sonreír y reír,
a encontrar el amor
en tantas cosas pequeñas
y grandes, a ser humildes

La luz de los médicos,
esa silenciosa llama
que no se apaga


A tu grandeza
venimos las pequeñas cosas,
a recibir tu amor
que nos hace como tú


                 a Cristino de Vera




            Cuando vivíamos

Cuando vivíamos
éramos demasiado jóvenes,
ahora sabemos más

Nos enfadábamos demasiado,
nos entusiasmábamos
por fruslerías

Rompíamos puentes
con demasiada prisa,
abrazábamos causas
que en un abrir y cerrar
de ojos nos quemaban

Deberíamos haber sido
como el viejo Sven
viendo pasar el sol
y bendiciendo cada día

Cuando vivíamos
éramos demasiado jóvenes,
ahora sabemos más

           
           Giovanni Bellini
             Resurrección

Cuando los soldados romanos
vieron a Jesús resucitado
elevarse sobre la tumba
pensaron que era un ovni,
pero no lo era; era el mismo aire
y la luz y los árboles,
los conejos y los pájaros,
y tú y yo, lo que no puede morir
y se nos revela,
nada extraordinario
o ajeno a nosotros
y, a la vez, tan maravilloso

El silencio es una oración,
el Ser Supremo,
el silencio se dice en mí
siempre, eternamente,
sin que yo haga nada,
bienaventuradamente soy silencio


Mi esposa y yo
fuimos a ver la luna,
nos sentamos con más gente
a ver la luna,
esa piedra redonda
tan grande, tan antigua,
de misteriosa vida inexplicable.
Nada muerto
puede ejercer tal atracción.
Sin querer imponerse
es irresistible,
la luna es inmaculada
y luego, con su pureza,
nos fuimos a dormir

                        28-VII-2018


"David, ve contándolos,
tienes que contar todos los árboles,
uno, dos..."
La suave voz de la madre
venía del paraíso

     
           Sol ardiente de Junio

                    a Ray Davies y The Kinks

El cuadro "Sol ardiente de Junio"
de Frederic Leighton
con la maravillosa mujer radiante y el sol
permaneció en la sombra
durante cerca de treinta años,
tras un panel sobre una chimenea
en una casa de Clapham Common en Londres.
Un día el sol se abrió paso,
alguien se abrió paso hacia el sol
y el cuadro reapareció