Venimos a los bosques. Nuestra historia viene
con nosotros. La tristeza, las preocupaciones,
nuestra satisfacción entra en esta luz, estos
árboles y estos caminos.
Y siento que hemos venido para despojarnos del
espíritu de la pesadez. Sé que vengo para
investirme del espíritu ligero.
Para que los bosques impriman en mí su luz y
secreto, la calma de su silencio. Encuentro la
piedad en mí mirando su cielo misterioso.
Los bosques escriben en algún hombre, alguna
mujer, que recorren su atardecer. Somos nosotros
los poemas de los bosques.